Reflexiones sobre el autocaravanismo

La Ley de Seguridad Vial y las autocaravanas.

La ley de seguridad Vial afecta al uso de las autocaravanas, como vehículo, en todo el Estado. Esta Ley cuya competencia es exclusiva del Gobierno Central, otorga a los ayuntamientos competencias para regular el tráfico en las vías municipales por medio de Ordenanzas Municipales.

Estas competencias afectan al estacionamiento de vehículos con el fin de facilitar la rotación de las plazas y evitar el entorpecimiento del tráfico. La Ley de Tráfico no permite discriminar a las autocaravanas por su clasificación por destino de construcción y cualquier Ordenanza que limite el estacionamiento de cualquier vehículo debe tener una razón objetiva para hacerlo tal como la MMA o el tamaño del vehículo. Así lo juzga el Organismo Competente en su Instrucción 08/V-74 de 28.01.2008.

La autocaravana es un vehículo pero también es una vivienda.

La autocaravana es un vehículo de construcción especial destinado al transporte de pasajeros (Directiva 2007/46/CE) que está dotado de elementos que le permiten servir de alojamiento. Es un vehículo con dos funciones: servir de transporte de pasajeros y servir de alojamiento mientras está estacionado.

2 pensamientos en “Reflexiones sobre el autocaravanismo

  1. Gracias, Arsenio por tu trabajo.
    Agradezco mucho que, siendo como eres un profesional del Derecho, lo hayas expuesto esforzándote para que los legos podamos entender algo.
    Ya sé que la legislación de cada país es autónoma y la cuestión que nos afecta, cada país la trata de diferente modo. Con todo, los países que llevan varios años de adelanto en el tema podrían servir como referencia para pedir un ordenamiento racional al ejercicio de autocaravanismo. Mientras no se dé un ordenamiento claro, los usuarios nos encontramos en una completa indefensión.
    ¿Medidas que podemos tomar? Es evidente que las posturas difieren tanto como la percepción que cada uno tiene de la situación y las ganas o fuerzas que tenga para pelear. Unos pueden decidir no dejar de ir a los lugares conflictivos e intentar “trampear” o, si se da el caso, negociar para evitar sanciones. Otros hemos optado por evitar sistemáticamente estos lugares. Sé que a a una comunidad o a un ayuntamiento, el que una persona no vaya, le importa poco; a los propietarios de cámpings, menos aún. Sin embargo, yo tengo claro que cuando me monto en la AC es para disfrutar y no para amargarme por tener que discutir con nadie si tengo o no derecho a estar allí. Por estos lugares hostiles, si puedo, los evito incluso de paso y, desde luego jamás les daré un € mientras sigan con la misma política.
    De todos modos, quiero terminar como he empezado, dándote las gracias, Arsenio, por tu trabajo y por ponerlo a disposición de todos.

    • Gracias por el comentario Anacleto. En primer lugar debo aclararte que no soy ningún profesional del Derecho. Los hechos y conclusiones que expongo son únicamente reflexiones de un ciudadano autocaravanista.

      Las conclusiones son opiniones personales que están sometidas, como todas las opiniones, al contraste de otras mejor fundamentadas.

Responder a Anacleto Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s