Reflexiones sobre el autocaravanismo

La situación actual.

Es evidente de que existe una situación anómala: las denuncias por acampar han disminuido entre el 2009 y 2010 en relación al 2008, sin embargo, en estos dos años se han incrementado el número de ayuntamientos que prohíben el uso de las autocaravanas como vivienda (usos distintos al mero transporte de persona, mercancías o cosas). En conjunto la percepción del colectivo es que la situación en relación a la movilidad en autocaravana es peor que en 2006, año que se aprobó la Moción en el Senado.

Tampoco parece que la ITC 08/V-74 haya dado algún resultado positivo en su propio ámbito de aplicación. Los ayuntamientos que tenían OM prohibiendo el estacionamiento de autocaravanas siguen teniéndolas, como el de Santander, por ejemplo. También siguen publicándose nuevas OM de los ayuntamientos con la misma prohibición, ante la pasividad activa de la DGT, como por ejemplo, la OM de tráfico de Mont-ras.

La oposición al uso libre y responsable de las autocaravanas parte de los Empresarios de camping.

Por otra parte los empresarios de camping presionan con mayor fuerza a los medios públicos y a las administraciones. Estos hechos constatados solo pueden ser contrarrestados con alguna posibilidad de éxito con acciones desde las organizaciones de usuarios de autocaravanas.

2 pensamientos en “Reflexiones sobre el autocaravanismo

  1. Gracias, Arsenio por tu trabajo.
    Agradezco mucho que, siendo como eres un profesional del Derecho, lo hayas expuesto esforzándote para que los legos podamos entender algo.
    Ya sé que la legislación de cada país es autónoma y la cuestión que nos afecta, cada país la trata de diferente modo. Con todo, los países que llevan varios años de adelanto en el tema podrían servir como referencia para pedir un ordenamiento racional al ejercicio de autocaravanismo. Mientras no se dé un ordenamiento claro, los usuarios nos encontramos en una completa indefensión.
    ¿Medidas que podemos tomar? Es evidente que las posturas difieren tanto como la percepción que cada uno tiene de la situación y las ganas o fuerzas que tenga para pelear. Unos pueden decidir no dejar de ir a los lugares conflictivos e intentar “trampear” o, si se da el caso, negociar para evitar sanciones. Otros hemos optado por evitar sistemáticamente estos lugares. Sé que a a una comunidad o a un ayuntamiento, el que una persona no vaya, le importa poco; a los propietarios de cámpings, menos aún. Sin embargo, yo tengo claro que cuando me monto en la AC es para disfrutar y no para amargarme por tener que discutir con nadie si tengo o no derecho a estar allí. Por estos lugares hostiles, si puedo, los evito incluso de paso y, desde luego jamás les daré un € mientras sigan con la misma política.
    De todos modos, quiero terminar como he empezado, dándote las gracias, Arsenio, por tu trabajo y por ponerlo a disposición de todos.

    • Gracias por el comentario Anacleto. En primer lugar debo aclararte que no soy ningún profesional del Derecho. Los hechos y conclusiones que expongo son únicamente reflexiones de un ciudadano autocaravanista.

      Las conclusiones son opiniones personales que están sometidas, como todas las opiniones, al contraste de otras mejor fundamentadas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s