Las autocaravanas en el proyecto de RGC

Al fin se conoce texto del borrador de trabajo del proyecto de reforma del Reglamento General de Circulación (RGC) que afecta a la movilidad de las Autocaravanas (AC). Tal como había informado la DGT la reforma afecta a la velocidad máxima y al estacionamiento.

El texto relacionado con los límites de velocidad lo he tratado en un trabajo publicado previamente. La reforma, que afecta a todos los vehículos, establece la velocidad máxima en cada vía en función de la MMA. La DGT en el preámbulo del borrador de trabajo no proporciona pistas para conocer la razón de un cambio tan radical de criterio.El preámbulo dedica un amplio párrafo a exponer las razones y los propósitos que justifican el tratamiento del estacionamiento de las AC. El primer lugar cita la Proposición no de Ley, en el Senado, de 9 de mayo de 2006.

Antes de conocer el borrador de trabajo se había divulgado que los textos de la Instrucción 08/V-74 que afectan al estacionamiento de las AC se iban a trasladar al nuevo RGC y que este hecho suponía un importante avance.

Los textos de la instrucción tratan dos cuestiones sobre el estacionamiento:

1.- Competencias municipales en materia de tráfico.

El primer texto: “Por ello, a juicio de esta Dirección General de Tráfico es indiscutible que la exclusión de determinados usuarios debe ser necesariamente motivada y fundamentada en razones objetivas como pueden ser las dimensiones exteriores de un vehículos o su masa máxima autorizada, pero no por su criterio de construcción o utilización...” (Apartado 3.1 “Estacionamiento en vías urbanas”, párrafo 7)

Este texto matiza implícitamente los límites que, a juicio del Organismo Competente, tienen los ayuntamientos a la hora de regular mediante OM, al amparo del artículo 93 del RGC (Desarrollando el artículo 7 de la Ley de SV), el estacionamiento de vehículos y juzga que la prohibición o limitación del estacionamiento de un vehículo no puede estar motivada por su clasificación de autocaravana.

La forma en que ha sido trasladado al borrador de trabajo se traduce en la propuesta de la adición del apartado 4 al artículo 92 del RGC, en el que se establecen las condiciones que debe reunir una autocaravana estacionada a las que se añade el siguiente párafo:

Si se cumplen las condiciones anteriores, el estacionamiento de la autocaravanas solo podrá verse limitado por restricciones genéricas de masas y dimensiones que afecten a todos los vehículos.”

2.- Normas para el estacionamiento correcto de las autocaravanas.

Segundo texto de la Instrucción 08/V-74: “No establece el Reglamento General de Circulación otras condiciones que deban cumplirse al efectuar la parada o el estacionamiento de un vehículo, por lo que esta Dirección General de Tráfico considera que mientras un vehículo cualquiera está correctamente estacionado, sin sobrepasar las marcas viales de delimitación de la zona de estacionamiento, ni la limitación temporal del mismo, si la hubiere, no es relevante el hecho de que sus ocupantes se encuentren en el interior del mismo y la autocaravana no es una excepción, bastando con que la actividad que pueda desarrollarse en su interior no trascienda al exterior mediante el despliegue de elementos que desborden el perímetro del vehículo tales como tenderetes, toldos, dispositivos de nivelación, soportes de estabilización, etc.” (Apartado 3.1 “Estacionamiento en vías urbanas”, último párrafo)

El párrafo contiene dos conceptos complementarios, el primero de ellos es la definición de estacionamiento y el segundo expresa de forma explicita que la presencia de los pasajeros en el interior no afecta al estacionamiento.

Una parte de este texto ha sido trasladada al borrador de trabajo en el mismo apartado 4 que se añade al artículo 92:

“4.- El estacionamiento de las autocaravanas deberá efectuarse en las siguientes condiciones:

a) sin extender elementos propios que desborden el perímetro del vehículo.

b) descansando sobre los neumáticos o cuñas de seguridad.

c) sin verter fluidos procedentes del habitáculo.”

Sin embargo la parte que aclara la relevancia de la presencia de los pasajeros en el interior en la maniobra de estacionamiento no ha sido recogida en el texto del borrador de trabajo.

Este texto es de vital importancia como argumento en el debate con algunas administraciones para establecer la diferencia entre el estacionamiento y la acampada o para reforzar la aplicación del ámbito de la normativa de Seguridad Vial en lugar de la de la acampada en el uso de la AC como vehículo vivienda.

Desde la publicación de la Instrucción 08/V-74, he sido uno de los primeros en expresar públicamente su utilidad real en la defensa de los legítimos intereses de los autocaravanistas.

He destacado que su publicación ha supuesto un avance importante a la hora de apoyar argumentos que reivindican el derecho a no ser discriminados a la hora de estacionar. De esta forma ha sido una herramienta eficaz en la presentación de alegaciones en algunos ayuntamientos que pretendían dictar normas que limitaban el estacionamiento de las autocaravanas en la creación de Ordenanzas Municipales. Sin embargo, como también he publicado, no ha servido de nada en los recursos de expedientes incoados por una presunta infracción de acampada, en especial en aplicación de la Ley de Costas ni en el recurso planteado al Reglamento de Campamentos de Turismo de Asturias.

Utilizar la Instrucción como herramienta para defender los legítimos intereses de los autocarvanistas es compatible con situar su utilidad en su justa medida y esto es posible cuando la opinión es libre sin estar condicionada a argumentos personales o políticos.

El autocaravanismo español tiene algunos frentes abiertos. A pesar de la insistencia de algún oscuro personaje en presentar, contra toda razón, a la reforma del RGC como la fórmula, casi una panacea, que va resolver a nivel del estado las restricciones para el uso de las autocaravanas, la terca realidad nos pone frente a problemas que se generan siempre en los ayuntamientos.

La cruda realidad enseña que los usuarios de autocaravanas estamos obligados a resolver en cada uno de los ayuntamientos los problemas que se vayan creando puntualmente además de los que nos ocasiona el uso restrictivo y desproporcionado de la Ley de Costas todo ello al servicio de intereses privados de algunos empresarios de camping. Para defender nuestros legítimos intereses necesitamos herramientas legales que nos ayuden.

Por un lado la normativa de Seguridad Vial, entre la que se encuentra el RGC. Esta normativa la podemos utilizar, cuando se esté a tiempo, para evitar la aprobación definitiva de las OM que tratan de limitar el uso de las AC de forma discriminatoria, por otro, como argumento de apoyo para reivindicar el derecho a utilizar de forma responsable las autocaravanas fuera de un camping.

Pero necesitamos además normativa, en los ámbitos de las Leyes de Turismo o de Medio Ambiente, que establezcan la posibilidad de utilizar las AC fuera de un camping regulando el modo, el tiempo y los lugares de forma que se impidan las prohibiciones absolutas que existen en este momento en algunos municipios a la vez que proporcionen herramientas legales a las administraciones para impedir cualquier clase de abuso como la acampada salvaje.

El uso racional de una autocaravana como vehículo autónomo y como medio de transporte y alojamiento requiere de normativas que en el marco de la Ley de Seguridad Vial y en el de las leyes que regulan la acampada garanticen su uso racional, responsable y sostenible fuera de un camping.

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