Epílogo

Acabamos de dejar la autocaravana en el concesionario para que proceda a su venta. Con este viaje cerramos una etapa de nuestras vidas que ha durado doce años desde que compramos la California en 2001.

Han sido unos años que nos han llenado de satisfacciones en los que hemos superado una asignatura pendiente que el trabajo y la educación de los hijos nos obligaron a posponer hasta la jubilación. En estos doce años hemos recorrido Alemania, Austria, Eslovaquia, Eslovenia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Marruecos, Países Bajos, Países Escandinavos, Polonia, Portugal, República Checa y Suiza, además de nuestro país y algunos más pequeños como Andorra, Luxemburgo o Mónaco. Nuestras visitas más numerosas han sido a Francia, Alemania y Portugal, por este orden. En total han sido más de trescientos mil kilómetros en tres autocaravanas.

Al final de esta etapa se hace necesario expresar el balance positivo, lleno de satisfacciones que ha proporcionado una forma de viajar que resuelve de forma soberbia las dos necesidades básicas: transporte y alojamiento. En este tiempo y cumpliendo con nuestra vocación hubiéramos podido también viajar, pero nunca de esta forma. Ni en tiempo ni en distancia ni en plenitud.

Cerramos la etapa debido a muchos factores. La edad y la salud quizá las menos importantes aunque también cuentan. Las más importantes son el incremento de los costos de mantenimiento, el combustible y, sobre todo, la inseguridad del futuro de unos pensionistas que después de cotizar al máximo durante más de cuarenta años ven como se reduce su poder adquisitivo mes a mes limitando los destinos y las distancias.

Compramos la autocaravana y así hemos disfrutado de ella para viajar. Para descubrir nuevos paisajes, nuevos horizontes, nuevos países, nuevas sociedades y nuevas culturas con su patrimonio histórico, sus costumbres, su gastronomía y su cultura, no para pasar el tiempo al pié de una playa o en el campo, con todo el respeto del mundo para quienes encuentran satisfacción en esta actividad que no es la que más va con nuestra idea de ocupar el ocio. Han quedado suspendidos algunos proyectos como el viaje a las Repúblicas Bálticas o a Jordania, pero el conjunto nos ha llenado de satisfacciones y nos preparamos para nuevos destinos pendientes que sean asequibles.

Siempre he sido una persona comprometida con las actividades que he desarrollado en mi vida y he participado de una forma o de otra en actividades laborales (sindicales), sociales (APAs) y lúdicas (radio afición y deporte). Como no podría haber sido de otra forma también he tratado de participar en el mundo autocaravanista.

Desde que fui consciente de algunas dificultades para pernoctar en el año 2002, cuando fuimos expulsados de un parking por la Guardia Civil en Foz (Lugo), traté de colaborar con las asociaciones existentes para contribuir con mi trabajo a la mejora de la movilidad (pernocta) para los usuarios de autocaravanas. A lo largo de estos años he trabajado o he tratado de trabajar con diferentes asociaciones existentes y además siendo miembro fundador del Club Vasco de Autocaravanas Sorbelz, lo que me llena de satisfacción, y de la Federación Española de Asociaciones Autocaravanistas.

De mi paso por estas asociaciones quiero quedarme con los mejores recuerdos, en especial de los compañeros del club Sorbeltz, que han sabido hacerlo crecer hasta ser unos de los más importantes de España. Me quedo también con el recuerdo entrañable de compañeros como Angel, Isaac, Ramón, Toni, Iñaki, Victor, Carme, Oscar, Ana, Pepe, Manolo, Alejandro… y sus parejas. Con la mayoría he compartido carretera y mantel y momentos inolvidables, también soy consciente que me dejo algunos en el tintero a quienes pido su perdón.

En mi actividad social he tratado de intervenir ante las administraciones para intentar mejorar las condiciones legales de la pernocta. Puedo estar satisfecho de los resultados obtenidos en el ámbito del País Vasco en el que he podido actuar, respaldado por el club Sorbeltz, a cuyas JD agradezco su confianza. He participado en la confección del nuevo Reglamento de Campamentos de Turismo en el que por primera vez en el Estado español se respalda la legalidad de la pernocta en autocaravana en una normativa. También puedo expresar con orgullo que la ciudad en la que vivo es una de las capitales en las que mejor se entiende por parte de la administración y de la sociedad el autocaravanismo. Estos son hechos que no se quedan en meras palabras.

Cierro esta etapa también con un deje de sabor amargo del propio colectivo al que no he sabido entender del todo o al que he juzgado con un exceso de ingenuidad o buena fe. No he sabido ver que en una actividad lúdica la notoriedad gratuita atrae a algunas personas. También el apego económico o político conduce a algunas personas a actitudes que perjudican a los intereses colectivos y que enfrentarse a ellos supone un ácido poso producto de inútiles enfrentamientos personales. No deseo mal a nadie ni guardo ningún rencor, tampoco olvido a Albert, Carme, Lorenzo, Pedro y José Luis en especial.

Otra faceta que he tratado de cultivar es la de la comunicación. Consecuencia de ello es esta Web, a la que he descuidado últimamente y la guía de áreas a la que espero que uno de los compañeros del club de una solución de continuidad. Tengo la enorme satisfacción de comprobar cómo algunas de las ideas que he ido lanzando desde esta web se han ido asentando como mayoritarias en la opinión del colectivo. También cómo el dossier publicado hace unos años ha servido como modelo para la confección de bornes de áreas.

Veo también con cierta ironía, al recordar los escritos de determinado bloguero, cómo la situación legal en relación a la pernocta predicha en esta web se va también asentando en la práctica. La pernocta, aunque modulada por la normativa de Seguridad Vial en cierto modo, queda a merced de la normativa que regula la acampada por encima o por delante de la ITC 08/V-74 y de su incompleta traslación al nuevo Reglamento General de Circulación. A pesar de las inventivas del mismo bloguero, la acomodación de autocaravanistas en el futuro dependerá de los ayuntamientos para bien o para mal. Solo hay una seguridad legal: en el País Vasco los autocaravanistas podrán defender con mejores herramientas la legalidad de la pernocta en autocaravana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s