SICOS, ni a heredar

Ha caído en mis manos un MacBook que no se encendía. Como tiene más de cuatro años de servicio y la batería venía ya fallando, supuse que era la causa. Cambiar una batería en Apple es sencillo y una batería apta comprada en Internet cuesta unos 54,00 € puesta en casa. Frente a los 160,00 € que estima Apple que puede costar reponer la batería (según su Web). Valía la pena probar porque, en cualquier caso, repones una batería de cuatro años que ya fallaba. Compré una nueva en un vendedor de Alemania especializado en baterías para Apple con más de 3000 referencias positivas (100%), similar a la original, que llegó con un juego de destornilladores para montarla. Sin embargo, a pesar de que la tuve un tiempo cargando seguía sin encenderse por lo que deduje que se debía a otro problema como una desconfiguración del sistema de encendido, una avería del circuito de encendido o de la placa madre. Con este motivo y al carecer de herramientas de diagnóstico decidí llevarla a un servicio técnico.

Si consultas Google para encontrar un servicio técnico de Applen en Donostia, en principio, solo sale SICOS que ostenta el título de “premiun reseller” -como no conozco el mundo de Apple ni sé que significa tan pomposo título ni me importa a la hora de reparar un equipo- y, sin otra alternativa en aquel momento, llevé el PC a la tienda. La sorpresa fue cuando el dependiente que atendía el mostrador me dijo con cara de póker que, como el PC estaba abierto, no podían “recepcionarlo”. No sirvió de nada insistir y argumentar que no podía ser política de Apple dejar tirado a un cliente que compra el producto, dispuesto a pagar el servicio, por haberlo abierto. No recibí ninguna explicación sino la respuesta lacónica  de que si estaba abierto el aparato no podían “recepcionarlo”.

Sorprendido por lo que consideraba una política comercial prepotente de Apple y la rara habilidad del dependiente para espantar clientes potenciales, estaba resignado a enviar el PC a otra población donde hubiese un servicio técnico ajeno a la firma con servicio de recogida y entrega. Pero al buscar con más detenimiento en Google me encontré con un nuevo distribuidor autorizado de Apple dispuesto a “recepcionar” el aparato. Se trata de Microtools, en Ramón M. Azkue. No puedo opinar sobre la competencia de ambos servicios ni tampoco sobre los precios que supongo estarán a la altura de Apple en ambos, lo que si puedo afirmar que la diferencia de tato es abismal. Como mínimo esperas ser tratado como un cliente en lugar del trato digno de un burócrata de hace treinta años que me dispensó el dependiente de SICOS donde no pienso volver.