El corazón de Marruecos

Paisaje en azul

Chefchaouen (Xauen).-

De regreso decidimos pasar por una población de la que nos habían hablado con admiración sobre el conjunto y los colores en una región montañosa. De esta forma llegamos a Chefchaouen el 13 de abril al camping Municipal Azilan (35º10,50’N / -05º16,03’) (90 DH) que estaba repleto.

El camping está situado en la parte más alta de la población por encima de un cementerio donde pacen las ovejas y las cabras y los jóvenes se pierden sospechosamente recordando que nos encontramos en un centro productor de hachís.

Esperamos a la mañana siguiente para visitar la población que nos dejó maravillados tanto por su conjunto blanco azulado, por el paisaje montañoso del entorno y por las calles pintadas de blanco y azul.

Nos gustó pasear por los zocos y compramos varios complementos de vestido rifeño en algodón tejidos a mano (50 DH).

La población nos resultó encantadora y regresamos satisfechos por la visita.

Paseo bicolor

Regreso.-

Pasamos el estrecho en el mismo ferry en el que iniciamos el viaje, el día 15 de abril rumiando muchas de las sensaciones experimentadas. Pasamos la travesía hablando entre nosotros de las sensaciones contradictorias y haciendo el balance de un viaje que ha supuesto más de cinco mil kilómetros con la conclusión de que ha merecido la pena, que ha sido tan positivo como los más positivos realizados por el norte y que ha sido positivo precisamente por la intensidad de las sensaciones y experiencias que han inclinado la balanza a pesar de que para disfrutarlas haya habido que pasar por otras sensaciones menos agradables.

Al final del viaje prevalecen las mejores impresiones pero es importante saber que cada compañero que decida visitar este país deberá estar preparado para afrontar sus carreteras, sus recursos y las actitudes de algunos de sus habitantes en relación a nosotros, turistas europeos, pichones a los que hay que desplumar a toda costa.
Relato en formato PDF

Albúm de fotos Picasa

Mapa de los lugares visitados