Grecia

El 29 de Septiembre llegamos a Igoumenitza y embarcamos de regreso para Ancona. El viaje de regreso dura solamente quince horas y es tan placentero como el de ida. Hemos recorrido casi ochocientos kilómetros, en cinco días, en el norte continental de Grecia, con un total de 1.975 kilómetros.

Conclusiones después del viaje.-

Es hora de hacer un repaso a las condiciones que hemos encontrado en nuestro viaje. Está fuera de toda discusión la conveniencia de los 4.700 kilómetros recorridos. La grandeza de cualquiera de las partes del patrimonio histórico visitado justifica con creces el viaje. Otros aspectos lúdicos y culturales, como son el paisaje, el clima y el conocimiento de la cultura y forma de vivir de un pueblo que pertenece al mismo entorno pero tan alejado, son otro alicientes para emprender el viaje.

Comida para turistas: ensalada con feta.

Comida para turistas: ensalada con feta.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta algunos aspectos como las infraestructuras. Desde un punto de vista turístico en general y con respecto a las autocaravanas en particular.

Las carreteras y la actitud en general hacia el turismo puede equipararse a la España de hace veinte años o mas. Pocos kilómetros de autopistas y carreteras en mal estado de conservación son la generalidad, tramos de carretera que se supone de ámbito estatal se estrechan hasta convertirse en caminos angostos en muchas pequeñas poblaciones del sur. Los trazados de montaña son abruptos y tortuosos, como compensación el tránsito es escaso.

Nos llamó particularmente la atención la suciedad acumulada en las cunetas de las carreteras que soportaban algo de tráfico, botellas, papeles y plásticos son una constante en todo el país, en especial en el sur.

Grecia está en pleno “boom” turístico con una asistencia que se ha ido incrementando, siendo los alemanes, austriacos y suizos, sus clientes principales en las zonas turísticas y multinacional en los yacimientos arqueológicos y museos. La única AC española que encontramos fue en el camping de Atenas, cuyo piloto Federico, catalán, se recorrió con su pareja de forma intrépida todo Atenas en la moto que lleva. Sin embargo este “boom” parece ralentizar. Esto puede ser debido a que los precios para el consumo turístico se han ido incrementando de una forma ostensible, es más frecuente que el precio de un café se parezcan a más Suiza que a España. (6,6 € dos cafés expresos en Monemvassia, por ejemplo).

Prohibido el camping

Prohibido el camping

La oferta de hostelería es abrumadora, en cualquier lugar donde puede encontrarse un grupo de turistas proliferan los las tabernas. La oferta gastronómica orientada al turista no es muy variada. La omnipresente ensalada griega a base de trozos de tomate, pepino, pimiento verde, olivas y alcaparras aderezadas con aceite de oliva y orégano y coronada con feta, que es un queso agrio y salado.

Probamos las especialidades de mousská y pulpo en diferentes presentaciones. No probamos el pescado por los precios desorbitados del menú (Una ración de lubina probablemente de las piscifactorías que vimos en la costa este costaba 20 euros).

El café griego no hay más remedio que tomarlo pues muchos cafés carecen de cafetera exprés y el omnipresente café frapé es de la marca Nescafé.

En resumen, una comida con raciones escasas de un entrante para dos y un plato más para cada uno, con cafés y vino, hemos pagado entre 20 y 30 euros. En vino, hay algunos blancos que pueden calificarse de interesantes. La retsina es uno de ellos muy particular que puede o no gustar pero cuyo sabor a la resina de pino que se utiliza para conservarlo, hace que un vino peleón se pueda beber, si está fresco, con agrado.

En otros aspectos también están muy lejos de competir con otros lugares con mayor experiencia turística. Por ejemplo, más del cincuenta por ciento de los establecimientos de hostelería, camping y estaciones de servicio no aceptan pagos con tarjeta de crédito.

En general, el trato se puede considerar de amable, pero queda la impresión de que el turismo se explota de la forma más intensa sin tener en cuenta que a largo plazo deberán competir con otros países emergentes y con los que ya tienen una clientela.

Es indiscutible la superioridad del patrimonio histórico y por tanto, en la oferta de lugares visitables y museos, pero el turismo de paisaje y sol debe estar sustentado por unos precios adecuados y una infraestructura. En este campo, Croacia, por ejemplo, puede ser un competidor muy fuerte en el futuro y a los precios que se ponen tanto la restauración como el combustible (entre 0,79€ y 0,83€) y los servicios, España puede recuperar una parte del turismo que en la actualidad opta por Grecia, con una relación calidad costo superior.

La información que disponíamos sobre la facilidad para la pernocta libre en autocaravana no se ha confirmado. La realidad es que en Grecia está prohibido el camping libre y hay zonas en las que prolifera un cartel: “Free camping is prohibited by law 2741/1999 fined with 147€ per person per day”. Incluso pudimos ver uno en Monemvassia que al final decía que el camping libre estaba penado con prisión. La impresión es de que los autocaravanistas no somos bien recibidos más que en los camping.

Podemos asumir que el cumplimiento de la ley es poco estricto y que una cosa es pernoctar y otra acampar, pero en un país que no conoces su idioma hay que ser muy inconsciente o estar muy seguro para no hacer caso de estos avisos. Nosotros decidimos hacer lo que viéramos, pero a pesar de que nos cruzamos numerosas AC (más de un 60% alemanas), no vimos grupos excepto en un par de playas del Peloponeso en especial en Leonidio. Por lo tanto decimos utilizar mayoritariamente los camping donde sí encontramos numerosas AC alojadas.

Los camping que hemos visitado se pueden calificar de justos, aunque siempre con un trato muy correcto. Las instalaciones, la limpieza y el mantenimiento, sin ser un motivo de queja, se pueden calificar de escasos. Ninguno contaba con instalaciones específicas para el vaciado y llenado de depósitos y la limpieza del depósito del váter era siempre improvisada. El costo medio de unos 18,00 €, fuera de temporada, es alto en relación con la calidad y el servicio, en cualquier caso nos hemos quedado con la sensación de que las AC no son bienvenidas por las autoridades turísticas. Es posible que gracias a la presión, con un número importante de unidades en plena temporada, es posible que se disponga de más facilidades para pernoctar libremente.