Grecia

Teatro de Epidauro

Teatro de Epidauro

Epidauro (22 de Septiembre).-

En el período helénico de la Grecia antigua, entre los siglos VI y IV antes de nuestra era, Epidauro es un centro de sanación donde se rinde culto a Esculapio. Una parte de la terapéutica utilizada eran los ejercicios físicos o de relajación, baños y pasatiempos intelectuales, de ahí la importancia del teatro y las instalaciones deportivas.

De entre los restos arqueológicos que se pueden visitar, destacan el Santuario de Esculapio y sobre todo el teatro.
En un lugar mágico, poblado de bosques de pinos y adelfas.

Entre las colinas de la Argólida, se encuentra el teatro mejor conservado de la antigüedad, que fue construido en el S.IV ac. Dispone de un aforo para 14.000 espectadores. La cávea está compuesta por 55 filas de gradas divididas en dos zonas por un pasillo. Tanto la visión como la acústica son perfectas desde cualquier punto, Un cuchicheo o el sonido del papel al arrugarse en el centro de la orchestra se escucha sin distorsión desde la cima a 22,5 metros del suelo.

La orchestra circular tiene un diámetro de 20,28 metros y en el centro se sitúa la base del altar de Dionisos. Sentados en una grada impresiona imaginar que, en el mismo lugar, hace más de dos mil años, una persona vestida con una toga podía estar contemplando la representación de una obra de teatro.

En el sitio arqueológico hay un museo donde, a pesar de que las principales esculturas se encuentran en el Museo de Atenas, se pueden contemplar hallazgos importantes entre los que se hallan curiosas estelas con la relación de curaciones milagrosas.

Corinto (22 de Septiembre).-

Una de las ciudades más opulentas de la antigüedad. Su agitada historia es consecuencia del lugar estratégico donde está situada. El comercio establecido desde el S.VII ac., su época de colonia romana nos han legado los restos de la Antigua Corinto (Arhéa Kórinthos), situada 7 kilómetros al este de la ciudad moderna, donde destaca el templo de Apolo y la fuente Pirene (Piríni Krini).

En un lugar próximo se encuentran las ruinas del Akrokórinthos. Fue acrópolis griega, ciudadela romana y posteriormente bizantina. El panorama, la muralla, sus puertas y templos nos dan una idea de su historia.

El Peloponeso es un península unida o una isla separada, según se mire, del continente por el istmo de Corinto. Desde su antigüedad se trató, por su posición estratégica, hacer un canal que evitara rodear la península. Nerón, en el año 67 de nuestra era inauguró las obras que fueron abandonadas meses después. Las obras definitivas del canal comenzaron en 1882 por una compañía francesa, las terminaron los griegos once años más tarde.

Desde uno de los puentes se puede divisar los algo más de seis kilómetros del ca que modificó definitivamente con su apertura las rutas marítimas de la zona haciendo de El Pireo el puerto principal de Grecia.

Con el paso del istmo de Corinto arribamos a Atenas después de una jornada maratónica al condensar en un solo día la visita a tres enclaves de los que cada uno de ellos justifica el viaje. Con ello también completamos la circunvalación a la península del Peloponeso, en el sentido contrario de las agujas del reloj, después de haber recorrido cerca de 1.200 kilómetros por las carreteras de la Península.

En esta zona que tardamos nueve día en recorrer, hemos visitado además de los enclaves históricos, parajes agrestes de un belleza excepcional. El litoral que se precipita bruscamente en el mar y compone una costa salpicada de calas y playas aunque pedregosas de una luz y belleza especial habiéndonos bañado en calas solitarias..

Hemos pernoctado en playas pero principalmente en camping. (Cinco días en playa y cuatro en camping). Las carreteras estrechas, poco frecuentadas y a veces difíciles para una AC donde el paso por alguno de los pueblos, sobre todo al sur y particularmente en la península de Máni, eran problemáticos. Sin embargo, la poca densidad del tráfico permite conducir de una forma relativamente tranquila.