Marruecos 2006

<Danzantes en la plaza Djemaa El-Fnag

Danzantes en la plaza Djemaa El-Fnag

Marrakech 31º37’26,76’’N / -7º59’46,32’’W (02-02-2006).-

El famoso monumento de la Koutoubia, al suroeste de la plaza Djemaa el-Fnag, con su minarete de 70 metros domina la ciudad. Construida por Yusuf Al Mansur (1184-1199), es el mas antiguo y mejor conservado de los tres minaretes mas famosos que se completan con la Tour de Hassan en Rabat y la Giralda de Sevilla.

Hacemos una visita a la plaza Djemaa El-Fnag y quedamos impresionados por el ambiente al atardecer. Desde la terraza de un café podemos contemplar a los acróbatas, encantadores de serpientes, danzantes, comparsas y sobre todo el espectáculo de los restaurantes al aire libre que se montan al atardecer para desmontarlos después de cenar.

Son las nueve de la mañana y el termómetro llega casi a los 11 grados, hemos recorrido ya 1.651 km. Un autobús descubierto por 260 DH nos lleva por los alrededores de la medina y la ciudad moderna, no merece la pena. Al regreso damos una vuelta por el interior de la medina y sus zocos, es fácil orientarse. Reservamos hora para una visita a un hammam por la tarde.

En la visita tenemos el segundo incidente con un falso guía: se nos acerca un individuo que dice que trabaja en el hammam y nos indica el camino a las curtidurías que deseábamos visitar. Nos dice que vive por allá, el caso es que cuando llegamos nos está esperando otro individuo al que nos presenta y nos enseña las tinas donde se curte y tiñe el cuero. Lo cierto es que ya habíamos visitado las de Fez y las de Marrakech son menos curiosas. El objetivo de ambos individuos es la visita a la tienda de cueros.

Después de una tremenda discusión con el dueño porque al final nos fuimos sin comprar nada a pesar de la enorme presión que hizo para vendernos unas babuchas, el que nos enseñó las curtidurías viene a exigir dinero por sus servicios. Resignado le ofrezco 40 DH y se siente ofendido por el dinero que le ofrezco. Al final le dije que nada y si quería lo podíamos discutir en la policía.

Fue una escena muy desagradable, la del tendero y la del guía. Comemos en el restaurante “El berebere”, el cuscús y la pastilla nos cuesta 180 DH. Visitamos las tumbas Saaddíes, una extraordinaria muestra del arte andalusí, los estucos, la marquetería y los mosaicos son unas autenticas obras de arte. La sala de las doce columnas en el centro está considerada como uno de los más bellos exponentes de este arte procedente de la España árabe.

A media tarde acudimos al hammam El Bacha, baño de vapor, enjabonado, “peeling” con un guante de crin y un masaje relajante nos deja como nuevos y la piel como la de sendos infantes. Este servicio cuesta 700 DH, incluida la inevitable propina.

Son las ocho de la mañana y el termómetro marca nueve grados, luce el sol. Tomamos el camino de Essaouira. Cuando

Las cabras subidas al los arganieres.

Las cabras subidas al los arganieres.

nos faltan unos treinta kilómetros para llegar observamos como unas cabras están subidas a las ramas de unos árboles que no conocemos. Esto nos hace recordar algo que habíamos leído en Lonely Planet acerca de un árbol de cuyas simientes de extrae un aceite que tiene unas propiedades nutricionales y cosméticas muy interesantes. Se trata del argán.

Al pasar por el pequeño pueblo de El Hanchane vemos que hay un discreto cartel que anuncia la cooperativa de mujeres El Kheir. En el local, unas sesenta mujeres se dedican a extraer aceite de las pequeñas nueces del argán. El proceso, en cadena de producción, es de lo más primitivo. Un grupo de mujeres van retirando una a una, a mano, la envoltura seca y carnosa del fruto que sirve de alimento a las cabras y extraen la nuez del tamaño de una almendra y con la forma de una bellota. Otro grupo de mujeres van rompiendo con un canto rodado la cáscara y separando una a una la semilla.

A partir de esta semilla se puede extraer el aceite no apto para el consumo por el sabor amargo pero con unas propiedades antioxidantes muy notables para tratamiento de las arrugas y la prevención del envejecimiento de la piel. El aceite para el consumo se extrae de las semillas tostadas. Una mujer controla el único detalle moderno consistente en dos infiernillos de gas, donde se tuestan las almendras en sendas ollas de barro y finalmente otra mujer tritura las almendras hasta extraer el aceite en un curioso molino de piedra que mueve a mano.

El aceite cosmético cuesta sobre 90 DH los 100 ml. El aceite de alimentación lo compramos en una casa particular donde las mujeres complementan su economía extrayendo aceite. El costo de un litro así obtenido es de unos 80 DH comprado en una casa particular de Ida Ourgoud. Extraer un litro de aceite a una mujer sola le cuesta unas ocho horas de trabajo. Para elaborar un litro de aceite cosmético se requiere la cosecha de un árbol, unos 100 kilos de semillas.

El argán (Argania spinosa L) es un árbol endémico de la zona de Essaouira y Agadir, y no se cultiva, según manifestaciones de los lugareños en otra parte en el mundo. La producción anual de aceite de argán en Marruecos se calcula en unas 4.000 toneladas y se exporta a Europa y sobre todo a EEUU donde sus propiedades son muy apreciadas. La recolección de las semillas se realiza en el mes de Junio. Las hojas son un bocado exquisito para las cabras por lo que es frecuente verlas subidas a las ramas.

A media tarde llegamos a Ida Ourgoud a 18 kilómetros de Essaouira y nos alojamos en el camping “Le Calme”, excelentemente preparado en un arganier y el entorno y las instalaciones hacen honor a su nombre.