Urbasa y Urederra

El balcón de Pilatos, observatorio de rapaces

El balcón de Pilatos, observatorio de rapaces

El Balcón de Pilatos.-

La primera excursión que realizamos nos lleva hasta la cresta de un farallón rocoso, el balcón de Ubaba popularmente conocido como el balcón de Pilatos. El estacionamiento desde donde partimos está situado el inicio del descenso del puerto que nos lleva a Zudaire (42º48’03,87’’N/2º08’48,64’’W), en la carretera de Olazagutía a Estella, en sentido de la marcha a la izquierda, se inicia una pista que nos lleva por las crestas de unos imponentes farallones de roca caliza que se abren al valle de las Amsecoas.

Un paseo de unas dos horas y media entre hayas y robles durante el que avistamos grandes rapaces como el águila común y el buitre que vuelan majestuosos entre las rocas cortadas a pico.

Otxoportillo.-

En la segunda excursión partimos en bicicleta desde la desviación bien señalizada de la carretera de Olazagutía a Zudaire, donde estacionamos, (42º51’27,70”N/2º10’16,11”W) al comienzo de la pista a Otxoportillo. Es una pista de unos 14 kilómetros apta para MB donde las bicicletas de ciudad que llevamos se hacen incómodas por el piso tan irregular.

El camino discurre por un bosque de hayas de todo tipo entre las dolinas de un terreno kárstico de formas variadas y realmente bellas.

Nacimiento del río Urederra.-

Camino del nacimiento del río Urederra

Camino del nacimiento del río Urederra

La tercera excursión, nos lleva al nacimiento del río Urederra partiendo del mismo parking de Baquedano. La vegetación ha cambiado radicalmente, entre un entorno boscoso de robles y encinas que configuran ya la vertiente mediterránea, el río Urederra transcurre desde su nacimiento flanqueado por un tupida mancha de hayas entre las asoman algunos tejos, que compiten por alcanzar la luz del sol con sus copas y nacen entre las mismas rocas. Pozas, saltos y rápidos jalonan el curso de este río que rendirá sus aguas al Ega unos kilómetros mas abajo.

El recorrido de un par de horas nos lleva hasta el fondo del farallón donde nos asomábamos en el Balcón de Pilatos. Una cascada con abundante agua después de las lluvias y varias pozas indican la surgencia cuyo acceso es bastante complicado. Este camino transcurre en suave subida y es cómodo y con buen piso aunque son recomendables las botas de montaña.

Los atractivos naturales de esta sierra son suficientes para pasar un largo fin de semana y el poso de la visita en el recuerdo anima a volver siempre con el aliciente del bosque caducifolio que se transforma en algo nuevo cada estación del año, especialmente en primavera y otoño cuyo el color varía del rojo al verde.
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