Alemania y Polonia

CONCLUSIONES DEL VIAJE

Hemos realizado un viaje monográfico, destinado a la revisión del patrimonio histórico de una zona. Llegamos a la conclusión de que nos hemos saturado de datos, lugares, monumentos e iglesias. A pesar de ello entendemos que es una forma de abarcar un espacio que ha supuesto recorrer seis mil kilómetros en cuatro semanas.

Algunos de los lugares visitados justifican por sí mismos el viaje, en especial Berlín o la RomantischeStrasse. Otras ciudades como Nuremberg o Hannover pueden ser objeto de un viaje monográfico y lugares concretos como los jardines de Sanssouci en Potsdam, la catedral románica de Speyer, la de Köln, la abadía de Maulbronn, el conjunto de la ciudad de Bamberg son lugares que cada uno de ellos gratifica los kilómetros.

Polonia es un país interesante que quizá requiere un viaje más dedicado y otras ciudades además de Wroklaw o Czestoschowa. Krakow es una ciudad interesante patrimonio mundial de la UNESCO que, por sí sola, justifica el desvío, pero después de los conjuntos monumentales de los Altstadt alemanes quizá desmerece un poco. Sin embargo hay otros lugares que pueden justificar un viaje tan largo completado unas rutas que han quedado pendientes.

Hemos constatado que Polonia es un país seguro en el que se puede pernoctar en lugares donde está permitido estacionar. Carece de servicios específicos para autocaravanas y las pocas que vimos en los campings eran alemanas principalmente. Es fácil entenderse a pesar del idioma y en general, en nuestra experiencia, el trato con la gente ha sido frío y distante pero educado.